Pese a la prohibición vigente desde 2020, la noche de Navidad en Mendoza se vivió con una importante cantidad de pirotecnia. Heridos y un incendio revelan la venta ilegal y la falta de control.
Mendoza fue escenario de descontrol, estruendos y fuegos artificiales durante la noche de Navidad, pese a que desde 2020 está prohibido el uso de pirotecnia en la provincia. La normativa, que busca proteger a personas con hipersensibilidad auditiva, animales y el medio ambiente, fue ampliamente ignorada, como evidencia la falta de control para evitar las ventas ilegales, el reporte de heridos, y un incendio provocado por el uso de fuegos artificiales.
A diferencia de lo señalado por la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales (CAEFA) sobre el freno de la actividad comercial en la provincia de Mendoza producto de la prohibición, los días previos a la celebración, el comercio informal de pirotecnia estuvo a la vista de todos. El 23 de diciembre muchos vendedores ya habían agotado sus productos en el centro mendocino, pero el 24 todavía podían verse manteros ofreciendo petardos, bengalas y tres tiros, todos elementos expresamente prohibidos.
En las calles de la Ciudad de Mendoza la gente consultaba abiertamente por puntos de venta. La presencia de vendedores ilegales reflejó la ausencia de controles efectivos por parte de las autoridades, y la noche de Navidad lo dejó en evidencia con la abrumadora cantidad de estruendos que marcaron la celebración.
El saldo del descontrol: heridos y una chispa que dejó a una familia sin vivienda
La falta de control también tuvo un saldo de heridos. El Ministerio de Salud reportó 11 heridos por pirotecnia, más del doble que en 2023, cuando se registraron solo 4 casos. La mayoría de las víctimas son menores de edad, provenientes del Gran Mendoza, Valle de Uco y el Este.
Además, la imprudencia dejó una familia sin hogar en Las Heras. Según el Ministerio de Seguridad, una chispa de pirotecnia cayó en el techo de una vivienda, provocando un incendio que causó pérdidas totales.
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