Mientras avanzan los preparativos para la histórica refuncionalización del Acceso Este, una de las obras viales más ambiciosas de las últimas décadas en Mendoza, el senador provincial Lucas Ilardo presentó una alternativa para reducir el impacto que los trabajos podrían generar sobre miles de conductores que ingresan diariamente al Gran Mendoza.

La propuesta apunta a implementar un sistema de carriles reversibles, una modalidad utilizada en distintas ciudades del mundo que permite modificar el sentido de circulación de determinados carriles según la demanda de tránsito en horarios pico. La idea es aprovechar la infraestructura existente para aumentar temporalmente la capacidad de circulación en el sentido de mayor flujo vehicular.
El planteo surge en un contexto de creciente preocupación por las demoras que podrían producirse cuando las obras ingresen en su etapa más compleja. Desde el Gobierno provincial ya advirtieron que habrá restricciones, desvíos y reducciones de calzada durante buena parte de los trabajos, especialmente en el tramo más transitado entre Arturo González y el Nudo Vial.
Actualmente, el Ejecutivo provincial avanza con un esquema basado en cambios de circulación en las laterales, señalización especial y convenios con aplicaciones como Waze y Google Maps para informar en tiempo real los desvíos y cortes que se vayan produciendo durante la obra.
Según Ilardo, el sistema de carriles reversibles podría complementar esas medidas y ayudar a evitar los cuellos de botella que suelen generarse en los horarios de ingreso y salida laboral. El mecanismo permitiría destinar más espacio al tránsito que se dirige hacia la Ciudad durante la mañana y, posteriormente, invertir el esquema para favorecer la circulación hacia el este durante la tarde.
La refuncionalización del Acceso Este contempla repavimentación integral, ampliación de puentes, nuevas conexiones viales, mejoras en iluminación, señalización y espacios públicos a lo largo de más de 30 kilómetros. La obra busca modernizar uno de los corredores más importantes de la provincia, por donde circulan diariamente alrededor de 120.000 vehículos.
Aunque por ahora la iniciativa no forma parte del plan oficial, el debate ya comenzó a instalarse entre especialistas en movilidad y usuarios habituales del corredor. Con trabajos que se extenderán durante varios meses, cualquier alternativa que permita reducir tiempos de viaje y ordenar el tránsito aparece como una opción que gana interés entre los mendocinos.


