La Universidad Nacional de Rosario producirá de forma masiva zidovudina pediátrica para abastecer gratuitamente a los hospitales, marcando un hito sin precedentes en la ciencia nacional.
La comunidad científica de nuestro país celebra un logro sin precedentes tras confirmarse que la Planta Piloto de Producción de Medicamentos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) obtuvo la autorización oficial de la ANMAT para elaborar un fármaco esencial contra el VIH infantil.
¿Cómo fue el histórico avance argentino de una universidad pública?
El desarrollo de la zidovudina pediátrica (también conocida como AZT) demandó casi dos décadas de exhaustivas investigaciones por parte de los científicos santafesinos, quienes debieron superar exigentes auditorías de la ANMAT para certificar los estándares internacionales de bioseguridad.
Con este aval definitivo de la ANMAT, el laboratorio de la alta casa de estudios se convierte en la primera institución universitaria de la República Argentina en registrar y producir comercialmente una especialidad medicinal de diseño propio.

La meta principal de las autoridades académicas apunta a resolver de manera inmediata un problema crítico en el sistema sanitario nacional, garantizando que el remedio aprobado por la ANMAT se distribuya de forma totalmente gratuita en los efectores públicos.
Según el cronograma previsto por la institución de Rosario, la fabricación de este jarabe comenzará formalmente durante el segundo semestre del año en curso, bajo las estrictas directivas técnicas validadas por la ANMAT.
En esta primera etapa de producción estatal, el laboratorio de Santa Fe proyecta un despliegue logístico integral que contempla las siguientes metas sanitarias:
- Confeccionar un lote inicial de 15.000 envases de 240 mililitros del jarabe pediátrico.
- Distribuir las unidades de manera federal en los principales hospitales públicos de las provincias.
- Cubrir la demanda de mujeres embarazadas y niños que conviven con el virus de la inmunodeficiencia humana.
- Mantener operativas las instalaciones para alcanzar una capacidad de hasta 5.000 frascos diarios ante emergencias.

Más allá de este éxito regulatorio ante la ANMAT, el equipo de investigadores de la UNR ya se encuentra trabajando en una cartera diversificada de medicamentos esenciales que la industria farmacéutica privada discontinuó en el mercado local por falta de rentabilidad económica.
El plan estratégico del laboratorio universitario busca cubrir esos vacíos comerciales mediante la fabricación pública de tratamientos de alta complejidad como la lamivudina y el benznidazol (clave para el Chagas infantil), proyectos que próximamente iniciarán su propio camino de evaluación ante la ANMAT.


