Ante el aumento de visitantes en la Alta Montaña por el fin de semana largo, las autoridades recordaron las pautas de prevención frente al inesperado descenso de animales a las zonas bajas de la cordillera.
El crudo invierno y las recientes nevadas transformaron por completo el escenario de la alta montaña mendocina, modificando el comportamiento de las especies autóctonas. Debido a las bajas temperaturas, un gran número de ejemplares desciende hacia los valles en busca de refugio y alimento, lo que incrementa notablemente la visibilidad de la fauna en sectores transitados. Por este motivo, el Ministerio de Energía y Ambiente emitió una serie de recomendaciones urgentes para mendocinos y turistas que planean recorrer las áreas naturales protegidas durante este fin de semana largo.
Bajo este contexto, los encuentros con animales como guanacos, zorros y aves se volvieron mucho más habituales en los márgenes de las rutas cordilleranas. Sin embargo, la eventual aparición de pumas en áreas habitadas encendió las alarmas de los visitantes, quienes muchas veces desconocen cómo reaccionar adecuadamente. Es fundamental entender que el ser humano es un invasor temporario en el hábitat de la fauna, por lo cual el respeto absoluto por su entorno resulta clave para garantizar la seguridad general.

A raíz de esta situación, el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, advirtió que la intervención humana suele ser contraproducente. El funcionario explicó que, al divisar un ejemplar, la gente tiende a intentar alimentarlo o acercarse para tomar fotografías, acciones que alteran gravemente la rutina de la fauna local. En consecuencia, la premisa básica que defienden los especialistas de la provincia es contemplar a los animales desde una distancia prudencial y dar aviso inmediato a los guardaparques si se detecta un individuo herido.

Por otra parte, las autoridades difundieron un protocolo específico para aquellos casos excepcionales donde se produzca un encuentro cercano con un puma. En primer lugar, se aconseja mantener la calma, permanecer erguido para aparentar mayor tamaño y no correr bajo ninguna circunstancia, ya que esto podría activar el instinto de caza del felino. Asimismo, resulta indispensable proteger a los niños y evitar arrinconar al animal, permitiendo que la fauna conserve siempre una vía de escape natural para alejarse sin atacar.
De igual manera, la prevención en las rutas se volvió un factor crítico para los automovilistas que transitan los caminos de montaña. Los conductores deben moderar la velocidad y prestar especial atención a las banquinas, dado que el hielo y el hambre empujan a la fauna a cruzar el asfalto de manera imprevista. Del mismo modo, se recuerda que está estrictamente prohibido circular con mascotas sueltas en las reservas biológicas, dado que los perros suelen perseguir, estresar o transmitir enfermedades graves a las especies nativas.


