El Ejecutivo formalizó los convenios de financiamiento y garantía para acceder a los fondos internacionales destinados a infraestructura de saneamiento, tratamiento de efluentes y modernización de redes.
A través de la publicación del decreto 1713 en el Boletín Oficial, la administración que lidera Alfredo Cornejo ratificó los modelos de contrato para acceder a un crédito externo de hasta USD 150 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La operatoria, respaldada por la garantía soberana de la Nación, apunta de lleno a robustecer la infraestructura y la seguridad hídrica en distintos oasis productivos de la provincia durante los próximos años.
En cuanto al destino de los fondos, el plan trazado por Alfredo Cornejo prevé una inversión directa de USD 112,5 millones para obras de infraestructura pesada y otros USD 35 millones enfocados en la gestión operativa y el fortalecimiento institucional de Aysam. Dentro del paquete prioritario figuran la construcción del sistema de recolección y tratamiento cloacal en Villa Tulumaya, la rehabilitación de las plantas depuradoras de Campo Espejo y Paramillo, la optimización de las instalaciones en Uspallata y el avance de las etapas pendientes del colector Colonia Segovia.
Por otra parte, esta inyección crediticia gestionada por Alfredo Cornejo contempla la incorporación masiva de macro y micromedidores para regular el consumo, la modernización de perforaciones estratégicas y la renovación de conexiones domiciliarias en diversas comunas. La iniciativa busca responder al histórico déficit estructural en materia de distribución de agua potable y saneamiento, garantizando un salto de calidad en los servicios esenciales para miles de familias mendocinas.

Con respecto al camino burocrático recorrido, las tratativas cobraron fuerza durante el primer semestre cuando Alfredo Cornejo solicitó a la Casa Rosada la priorización del endeudamiento ante el directorio del organismo internacional. A partir de esa gestión conjunta y del dictamen favorable del Ministerio de Economía nacional, se terminaron de articular los tres instrumentos legales necesarios: el préstamo directo con la entidad multilateral, el aval soberano de la Nación y la correspondiente contragarantía provincial.

En los próximos meses, el equipo de Alfredo Cornejo deberá cumplimentar una serie de requerimientos técnicos previos para que el BID comience a liberar las partidas de dinero. Entre estas condiciones operativas se destacan la conformación formal de la unidad ejecutora, la aprobación de los protocolos ambientales y sociales y el diseño del sistema de auditoría que regirá durante los 5 años de desembolsos y los 25 años fijados para la amortización total de la deuda.

