San Rafael y Malargüe registraron algunas de las temperaturas más bajas de Argentina durante las primeras jornadas de la temporada invernal. El frío extremo volvió a instalarse en el sur provincial.

El invierno comenzó oficialmente y Mendoza no tardó en hacerse notar en el mapa nacional del frío. Durante las primeras jornadas de la nueva estación, dos departamentos mendocinos se ubicaron entre los registros térmicos más bajos del país, confirmando una tendencia habitual cada vez que ingresan masas de aire polar sobre la región cuyana.
Según los datos meteorológicos relevados en distintos puntos del territorio nacional, Malargüe y San Rafael volvieron a destacarse por sus mínimas bajo cero y sensaciones térmicas aún más bajas producto del viento y las condiciones atmosféricas propias del invierno mendocino.
El sur mendocino, protagonista del ranking nacional
Malargüe suele figurar cada invierno entre las localidades más frías de Argentina debido a su ubicación geográfica y cercanía con la cordillera. En distintos relevamientos realizados durante las últimas semanas registró temperaturas por debajo de los cero grados y sensaciones térmicas cercanas a los -6°C.
San Rafael tampoco quedó al margen del fenómeno. La ciudad sureña apareció en varias ocasiones dentro de los rankings nacionales elaborados por el Servicio Meteorológico Nacional, con registros que la ubicaron junto a localidades patagónicas tradicionalmente asociadas al frío extremo.
Heladas, amplitud térmica y mañanas congeladas
Los especialistas explican que el fenómeno responde al ingreso de aire frío continental combinado con cielos despejados y baja humedad. Estas condiciones favorecen fuertes heladas durante la madrugada y primeras horas de la mañana, aunque por las tardes las temperaturas suelen recuperarse gracias a la radiación solar.
Esa amplitud térmica es una de las características más marcadas del invierno mendocino: jornadas que comienzan bajo cero y terminan con máximas relativamente agradables para la época.
Cómo seguirá el invierno
Más allá de estos episodios de frío intenso, los pronósticos estacionales anticipan que Mendoza podría atravesar un invierno con temperaturas generales levemente superiores al promedio histórico, aunque con eventos puntuales de aire polar y mayores posibilidades de nevadas en sectores cordilleranos del sur provincial.
Mientras tanto, el arranque de la temporada ya dejó una certeza: cuando el frío golpea fuerte en Argentina, el sur mendocino suele estar entre los protagonistas.


