El conflicto salarial en Guaymallén se agrava y habrá paro

El conflicto salarial en Guaymallén se agrava y habrá paro

La decisión del Ejecutivo municipal de eliminar un adicional salarial desató el enojo del sindicato, que paralizará la atención y los servicios en Guaymallén. Pese al gesto político de rebajar el sueldo de los funcionarios, la medida de fuerza parece inminente.

La tensión entre los trabajadores y la gestión de Guaymallén alcanzó un punto de inflexión tras la decisión oficial de recortar un ítem clave en los sueldos. Por este motivo, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (Soem) confirmó que el miércoles 14 de octubre pondrá en marcha un paro general. En consecuencia, la protesta afectará directamente la prestación de servicios, la atención habitual en las oficinas y trámites de gran demanda como la emisión de licencias de conducir, garantizando únicamente guardias mínimas.

El origen de la disputa se remonta a la semana pasada, cuando la comuna anunció la eliminación del bono Compensación y Estímulo, el cual representaba unos 325 mil pesos extra de bolsillo. En un principio, el recorte iba a ser general, pero luego la municipalidad de Guaymallén acordó mantenerlo únicamente para los 500 agentes que perciben menos de 1.200.000 pesos mensuales. Sin embargo, los otros 3.000 trabajadores sufrirán la drástica reducción, lo que terminó de encender la mecha del reclamo gremial.

Ante este panorama adverso, el secretario sindical Fredy Funes advirtió que no han tenido ninguna comunicación superadora por parte de las autoridades de Guaymallén. Además del golpe al bolsillo por la falta de paritarias en este segundo semestre, el dirigente puso sobre la mesa otros reclamos históricos: denunció el mal estado del parque automotor, pésimas condiciones de trabajo y supuestas situaciones de persecución. De hecho, dejó en claro que si no hay una propuesta respetuosa, el diálogo quedará totalmente roto.

Por su parte, la intendencia intentó calmar las aguas mostrando una señal de austeridad política en medio del fuego cruzado. A través de un proyecto enviado al Concejo Deliberante, el intendente Marcos Calvente impulsó una rebaja del 10% en su propio salario y en el de todos los cargos jerárquicos de Guaymallén. No obstante, esta jugada de la conducción, que significa un ahorro mensual de 60 millones de pesos, no logró frenar el descontento de las bases.

Para justificar el duro ajuste a los empleados, desde el Ejecutivo argumentaron que las cuentas públicas atraviesan un momento crítico de cara a fin de año. Específicamente, señalaron que los ingresos de Guaymallén sufrieron un desplome de entre el 20% y el 30%, producto de la fuerte caída en la recaudación por coparticipación tanto a nivel nacional como provincial. A esto se le suma un panorama macroeconómico que limita la disponibilidad de fondos para afrontar los gastos corrientes del municipio.

Intendente Marcos Calvente. Fuente: X @MuniGuaymallen

Sumado a los factores externos, la gestión local padeció un grave siniestro interno que agravó todavía más el rojo de sus arcas: el incendio del centro de procesamiento de datos. Este evento imprevisto paralizó el cobro de tasas por cuatro meses, golpeando de lleno la recaudación propia de Guaymallén. Mientras la Comuna defiende el recorte salarial para ahorrar unos 720 millones mensuales y asegurar los servicios básicos, el sindicato avisa que va “por todo” para defender los ingresos de las familias municipales.

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