La discusión sobre el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) volvió a ganar protagonismo en el escenario político nacional. En las últimas semanas, referentes del oficialismo nacional intensificaron conversaciones con gobernadores y dirigentes de distintos espacios para explorar la posibilidad de modificar o directamente eliminar el sistema de elecciones primarias a nivel nacional.
La estrategia es impulsada desde la mesa política más cercana al presidente Javier Milei y busca construir consensos suficientes en el Congreso para avanzar con una reforma electoral que el oficialismo considera prioritaria.
Gobernadores, en el centro de las negociaciones

Las conversaciones involucran a mandatarios provinciales de distintos signos políticos, muchos de los cuales observan con interés una eventual eliminación de las PASO debido a los costos económicos y organizativos que implica realizar una elección primaria obligatoria.
Entre los gobernadores que podrían acompañar una modificación del esquema aparece Alfredo Cornejo. En Mendoza, la provincia ya suspendió las PASO locales en procesos electorales anteriores, por lo que el debate nacional encuentra antecedentes recientes dentro del propio distrito.
La postura de varios gobernadores responde también a una realidad política concreta: en muchos casos las primarias dejaron de funcionar como herramientas competitivas y terminaron convirtiéndose en instancias formales con listas únicas o acuerdos previos entre los principales sectores.
Los argumentos a favor de la reforma
Quienes promueven la eliminación sostienen que el sistema perdió parte de su razón de ser y genera un gasto significativo para el Estado nacional.
Además, afirman que los partidos políticos cuentan con mecanismos propios para definir candidaturas sin necesidad de trasladar ese proceso a una elección nacional financiada con recursos públicos.
Desde el oficialismo también remarcan que la simplificación del calendario electoral permitiría reducir costos administrativos y evitar campañas prolongadas que generan desgaste político e incertidumbre económica.
Las voces que defienden las primarias
Sin embargo, la propuesta encuentra resistencia en distintos sectores de la oposición. Los defensores de las PASO sostienen que constituyen una herramienta que democratiza la selección de candidatos, amplía la participación ciudadana y limita el poder de las estructuras partidarias tradicionales.
También advierten que la eliminación podría favorecer acuerdos de cúpula y reducir las posibilidades de competencia interna dentro de los espacios políticos.
Para algunos dirigentes, el sistema sigue siendo una instancia útil para ordenar coaliciones amplias y legitimar liderazgos antes de las elecciones generales.
Un debate que recién comienza
Aunque todavía no existe un proyecto definitivo consensuado, las negociaciones avanzan y el tema promete convertirse en uno de los principales debates institucionales de los próximos meses.
La clave estará en la capacidad del Gobierno para reunir apoyos suficientes entre gobernadores, legisladores y bloques aliados. Si las conversaciones prosperan, el Congreso podría discutir una de las reformas electorales más importantes de los últimos años.
Por ahora, el escenario permanece abierto. Mientras algunos sectores consideran que las PASO cumplieron un ciclo, otros entienden que siguen siendo una herramienta valiosa para fortalecer la participación política y la transparencia electoral. El resultado de esa disputa definirá buena parte de las reglas de juego para las próximas elecciones nacionales.


