En la Cámara de Diputados de Mendoza, el proyecto minero San Jorge, actualmente denominado PSJ Cobre Mendocino, volvió a generar fuertes divisiones políticas durante el tratamiento de su Declaración de Impacto Ambiental (DIA), instancia clave para que la iniciativa pueda avanzar.
En esta oportunidad, el bloque del Partido Justicialista (PJ) acompañó la aprobación del proyecto, mientras que los legisladores identificados con el kirchnerismo votaron en contra, marcando diferencias internas dentro del peronismo mendocino.

Desde el PJ señalaron que su voto favorable no implica un respaldo irrestricto a cualquier emprendimiento extractivo, sino una postura a favor del desarrollo minero bajo estrictos controles ambientales y el cumplimiento de la normativa vigente. Argumentaron que el proyecto cumplió con los requisitos exigidos en el expediente técnico y que las observaciones realizadas por distintos organismos fueron debidamente consideradas.
En contraste, el sector kirchnerista justificó su rechazo en cuestionamientos vinculados a informes técnicos y observaciones realizadas por el Departamento General de Irrigación y la Universidad Nacional de Cuyo. Según plantearon, persistían aspectos que requerían mayor precisión y garantías ambientales antes de otorgar la aprobación definitiva.
El debate volvió a poner en escena la discusión sobre el modelo productivo de Mendoza, el rol de la minería en la economía provincial y las tensiones internas dentro del peronismo respecto a cómo equilibrar desarrollo, ambiente y licencia social.
La votación dejó expuestas diferencias estratégicas dentro del espacio opositor, en un contexto donde el oficialismo impulsa la actividad minera como uno de los ejes de crecimiento económico para la provincia.


