En Mendoza hay una realidad que ya no podemos ignorar: los chicos pasan hambre en las escuelas

En Mendoza hay una realidad que ya no podemos ignorar: los chicos pasan hambre en las escuelas

En medio de una profunda pérdida del poder adquisitivo y ajustes en los programas educativos, una organización estudiantil lanzó una campaña para exigir la restitución de raciones dignas en las escuelas provinciales.

Durante el corriente ciclo lectivo en Mendoza, la comunidad educativa de nivel secundario encendió las alarmas ante una drástica reducción en la entrega de insumos alimentarios esenciales dentro de las aulas. La quita de raciones básicas en los establecimientos provinciales afecta de forma directa a miles de estudiantes que concurren a clases sin la nutrición adecuada. En un contexto donde la vulnerabilidad social va en aumento, la sombra del hambre condiciona severamente el desarrollo pedagógico de los adolescentes.

En un contexto donde el 30% de los niños no come una comida completa regularmente; el salario mínimo es de $350.000 pesos y el poder adquisitivo de las Becas Progresar sufre una pérdida acumulada cercana al 48.5%; el gobierno de Cornejo recorta la leche, el azúcar y la fruta para los chicos en las escuelas secundarias de la provincia. Frente a este panorama de ajuste presupuestario, la imposibilidad de acceder a un refrigerio nutritivo expone cómo la falta de alimentos y el hambre jaquean a las familias mendocinas.

Comida con gusanos, medio pan y yerbiado amargo se reparte entre los estudiantes que cada vez más necesitan una ayuda porque no pueden abastecer su merienda para la jornada escolar, y que muchas veces es su única comida del día. La precariedad en el servicio alimentario que denuncian en los colegios demuestra una realidad insostenible para los jóvenes de la provincia. Ante la ausencia de respuestas oficiales, la marginación y el hambre profundizan la brecha de inequidad en las aulas.

Ante esta realidad que cada vez afecta a más estudiantes de los colegios secundarios, desde la UEM se creó la campaña: Con hambre no se puede estudiar. La iniciativa busca articular el reclamo de toda la comunidad educativa frente al ajuste en las partidas presupuestarias provinciales. A través de este espacio de debate, los centros de estudiantes buscan visibilizar las deficiencias organizativas y estructurales de los comedores escolares.

Escuelas. Fuente: X.

Una iniciativa para que toda la comunidad educativa pueda ser parte de la solución. Madres, padres, personal educativo y estudiantes pueden cambiar todo a través de una firma digital. La convocatoria busca sumar miles de adhesiones en todo el territorio mendocino para exigir una respuesta inmediata a las autoridades. La erradicación del hambre en las instituciones educativas se convirtió en la prioridad central de este documento institucional.

Con hambre no se puede estudiar y todos los chicos merecen un alimento digno. La articulación entre docentes, familias y alumnos mantendrá el reclamo firme en las calles y en las plataformas virtuales. El derecho a una alimentación adecuada resulta indispensable para garantizar la permanencia y el egreso escolar en la provincia.

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