En Mendoza, una familia necesitó más de $1,38 millones en mayo para no caer en la pobreza

En Mendoza, una familia necesitó más de $1,38 millones en mayo para no caer en la pobreza

Los ingresos necesarios para sostener el nivel de vida básico continúan en ascenso en Mendoza. Según los últimos datos oficiales, una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores necesitó durante mayo reunir más de $1,38 millones para ubicarse por encima de la línea de pobreza.

La cifra surge de la actualización de la Canasta Básica Total (CBT), el indicador que contempla no solo alimentos, sino también gastos esenciales como transporte, salud, educación, vestimenta y servicios. Durante mayo, ese umbral alcanzó los $1.382.821 para un hogar de cuatro integrantes.

Cuánto se necesitó para no ser indigente

La situación también muestra presión sobre los sectores de menores ingresos. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el límite de la indigencia y contempla exclusivamente los alimentos necesarios para cubrir requerimientos nutricionales mínimos, se ubicó en $578.586 para una familia tipo.

Esto significa que cualquier hogar con ingresos inferiores a ese monto se considera en situación de indigencia, ya que no logra cubrir siquiera las necesidades alimentarias básicas.

Una suba moderada, pero constante

Los datos muestran que tanto la canasta de pobreza como la de indigencia registraron un incremento mensual del 1,57% respecto de abril. Aunque el aumento fue menor al observado en otros períodos de fuerte inflación, mantiene una tendencia de crecimiento sostenido que continúa presionando sobre los ingresos familiares.

En comparación con mayo del año pasado, la Canasta Básica Total acumuló un aumento superior al 37%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria mostró una variación cercana al 40%.

Mendoza por debajo del promedio nacional

A nivel país, los valores informados por el INDEC resultaron aún más elevados. Una familia argentina necesitó alrededor de $1,5 millones para no ser considerada pobre durante mayo, mientras que el umbral de indigencia superó los $680.000.

La diferencia responde a las metodologías y estructuras de consumo utilizadas por los organismos estadísticos nacionales y provinciales, aunque en ambos casos reflejan una misma realidad: cada vez se necesitan mayores ingresos para sostener las necesidades básicas de un hogar.

El desafío del poder adquisitivo

Las cifras vuelven a poner el foco sobre el poder de compra de salarios, jubilaciones y programas sociales. Si bien la inflación muestra una desaceleración respecto de los niveles registrados en años anteriores, el costo de vida continúa creciendo y obliga a miles de familias a destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos a cubrir gastos esenciales.

Para muchos hogares mendocinos, el desafío ya no pasa por mejorar su capacidad de consumo, sino por mantener un ingreso que les permita permanecer por encima de la línea de pobreza en un contexto económico todavía marcado por la pérdida de poder adquisitivo.

Share via
Copy link