Las autoridades del sistema educativo provincial y de la Universidad Nacional de Cuyo modificaron los calendarios escolares vigentes debido a las reiteradas suspensiones de clases por el frío extremo en Mendoza.
La persistente e intensa ola polar que azota a toda la provincia de Mendoza generó severas complicaciones en el normal dictado de clases presenciales. Frente a este adverso panorama de frío extremo, la DGE determinó formalmente que el cierre de las calificaciones correspondientes al primer período escolar se traslade de manera excepcional para después de las vacaciones de invierno. De este modo, el gobierno escolar busca aliviar la presión sobre las distintas comunidades educativas que vieron alteradas sus rutinas institucionales debido a las inclemencias del tiempo, tanto en la alta montaña como en el llano.
La medida oficial responde de forma directa a la necesidad de resguardar la seguridad física de los estudiantes y garantizar la equidad en los procesos de aprendizaje. En este sentido, la DGE emitió un memorándum específico firmado por la directora de Educación Primaria, Raquel Ghilardi, detallando con precisión los argumentos pedagógicos de la prórroga. Según explicaron desde las oficinas del organismo, las sucesivas jornadas sin actividad áulica coincidieron justo con la instancia clave en la cual los docentes debían tomar evaluaciones globales y definir los promedios finales.

Por otro lado, los funcionarios provinciales aclararon que esta drástica modificación en el cronograma administrativo tiene un alcance acotado y bien delimitado dentro del esquema escolar. En efecto, la DGE ratificó de forma explícita que la postergación afectará exclusivamente al nivel primario, dejando sin ningún tipo de cambios el calendario previsto para las escuelas secundarias orientadas y técnicas de la provincia. Por lo tanto, los colegios de nivel medio continuarán bajo la planificación original, debiendo asentar las notas en los sistemas digitales en los plazos que ya estaban establecidos previamente.
En sintonía con esta decisión de emergencia, las instituciones educativas dependientes de la Universidad Nacional de Cuyo adoptaron una postura similar para no perjudicar el rendimiento de sus propios alumnos. Aunque la DGE regula estrictamente el ámbito escolar de gestión pública y privada provincial, la casa de altos estudios posee autonomía normativa, pero decidió acoplarse bajo criterios comunes ante la crisis climática. Sin embargo, a diferencia del sistema general de la provincia, la universidad resolvió que la reprogramación de exámenes y cierres administrativos se aplique de manera transversal en todos sus niveles secundarios.


