El gobernador Alfredo Cornejo firmó el decreto que asigna recursos históricos para transformar la infraestructura de alta tensión, una decisión política que busca saldar una deuda histórica con la producción regional.
El Poder Ejecutivo destrabó mediante la publicación oficial del Decreto N° 1235 el postergado financiamiento para una trascendental obra de alta tensión en la región Este. La rúbrica del mandatario Alfredo Cornejo ratifica de esta forma un convenio específico largamente reclamado por los intendentes de la zona, utilizando los recursos económicos remanentes del resarcimiento por los perjuicios históricos de la promoción industrial, un flujo de capital que el Estado provincial administra con celo estratégico ante la crisis habitacional e industrial que aqueja a las comunas del interior mendocino.

La articulación institucional de este proyecto de gran envergadura quedó sellada bajo la órbita de la subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, María Teresa Badui, junto al presidente de Mendoza Fiduciaria S.A., Nicolás Egües, quienes coordinaron los aspectos técnicos y legales para que esta ambiciosa obra sea canalizada legalmente a través del Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar (FOPIATZAD). Esta decisión administrativa, que ya cuenta con el aval definitivo de la Dirección General de Inversión Pública, pretende otorgar la máxima transparencia y celeridad a la ejecución de las partidas presupuestarias en un contexto de fuerte restricción fiscal nacional.
La urgencia de la intervención gubernamental responde a un diagnóstico crítico y severo sobre el estado actual de las líneas de transporte energético locales, las cuales operan al límite de su capacidad técnica y sufren un desgaste estructural debido a la desinversión sostenedora durante las últimas décadas. En este aspecto, la planificación civil e industrial contempla interconectar las estaciones transformadoras de El Marcado, La Dormida y La Paz, además de edificar la futura Estación Transformadora Alto Verde sobre la estratégica Ruta Nacional 7, una obra de ingeniería que no solo estabilizará el sistema, sino que expandirá significativamente el techo de consumo permitido para la radicación de nuevos emprendimientos comerciales y manufactureros en la zona.

El impacto socioeconómico directo de esta medida técnica modificará el escenario cotidiano de unos 280.000 habitantes distribuidos en los departamentos de Santa Rosa y La Paz como prioridades críticas, sumando los beneficios secundarios sobre las redes internas de San Martín, Junín y Rivadavia. Para los sectores productivos que sostienen el empleo en la región, la renovación integral del tendido representa una garantía fundamental para optimizar el funcionamiento de 950 pozos de riego agrícola profunda, una obra que dotará de previsibilidad hídrica y energética a la vitivinicultura y la fruticultura del oasis del Este provincial.


