El Ejecutivo provincial desplegará tres mil efectivos para contener los festejos por el partido ante España y fiscalizar la actividad nocturna en una jornada de máxima tensión civil.
El próximo domingo por la tarde, el Gobierno de Mendoza desplegará un operativo de seguridad sin precedentes en los principales centros urbanos de la provincia para contener los desbordes derivados de la final de la Copa del Mundo. La simultaneidad del evento deportivo con las celebraciones del Día del Amigo ha encendido las alarmas en el Ministerio de Seguridad, obligando a diseñar una estrategia de saturación policial que busca neutralizar incidentes antes de que escalen a la periferia comercial.
Bajo esta premisa, las autoridades locales han dispuesto que la mitad de los tres mil uniformados afectados se concentren exclusivamente en el Gran Mendoza. Este contingente tendrá la misión de custodiar zonas críticas como la avenida Arístides Villanueva y el tradicional Kilómetro Cero, espacios que suelen canalizar las mayores masas de simpatizantes. La efectividad de este operativo de seguridad dependerá, en gran medida, de la capacidad de dispersión temprana en los cordones de control y de la rigurosidad en las requisas previas.

En este sentido, el antecedente inmediato de las semifinales, donde se movilizaron más de cien mil personas, sirve como un parámetro complejo para las fuerzas de control. No obstante, la magnitud de una final mundialista altera cualquier previsión matemática, por lo cual los vallados perimetrales se extenderán hacia las adyacencias de la Peatonal Sarmiento y diversos núcleos gastronómicos. La prioridad del operativo de seguridad radica en blindar las vitrinas comerciales y garantizar la integridad del mobiliario público frente a previsibles desbordes colectivos.

De manera análoga, el sistema de transporte público sufrirá modificaciones drásticas para evitar que las unidades se conviertan en focos de conflicto o vandalismo. Por consiguiente, la Subsecretaría de Transporte evalúa una interrupción preventiva del servicio de colectivos entre las 17:30 y las 20:00 horas si la densidad de las columnas humanas desborda las arterias principales. Esta medida, de carácter restrictivo, complementará el operativo de seguridad para forzar una desconcentración peatonal ordenada y reducir los márgenes de fricción en la vía pública.
Por otra parte, la coincidencia cronológica con la agenda nocturna del fin de semana añade una capa de complejidad al control estatal. La Subdirección de Diversión Nocturna fiscalizará de manera estricta las 22 fiestas privadas que cuentan con autorización legal para funcionar en los distintos departamentos. En estos entornos, el operativo de seguridad se trasladará a las rutas periféricas mediante puestos dinámicos de alcoholemia, orientados a sancionar la conducción bajo efectos del alcohol y desactivar de forma inmediata cualquier intento de evento clandestino.

