La denuncia de una mujer de 35 años destapó una trama de abusos en su familia. Hay tres detenidos y un resultado genético clave.

Una compleja investigación judicial por presuntos abusos sexuales dentro de un entorno familiar mantiene conmocionada a la comunidad de Palmira, en el departamento de San Martín. La causa tomó un giro determinante en las últimas semanas luego de que un estudio genético confirmara un vínculo biológico clave entre una de las personas detenidas y el hijo de la denunciante.
La investigación comenzó cuando una mujer de 35 años decidió acudir a la Justicia para denunciar una serie de abusos que, según su relato, se habrían producido durante años dentro del ámbito familiar. A partir de esa presentación, la fiscalía especializada en delitos contra la integridad sexual inició una serie de medidas probatorias destinadas a reconstruir los hechos denunciados.
Uno de los interrogantes centrales del expediente estaba relacionado con la identidad del padre biológico de un niño de 10 años. Por ese motivo se ordenaron pericias de ADN que inicialmente descartaron a uno de los principales sospechosos, pero revelaron que el progenitor pertenecía al mismo grupo familiar.
La investigación avanzó entonces mediante el cotejo de perfiles genéticos utilizando el sistema CODIS, la base de datos empleada en causas penales. Los resultados permitieron establecer una coincidencia con uno de los hermanos de la denunciante, un hombre de 29 años que se desempeñaba como integrante de la Policía de Mendoza.
Con el avance de la causa, la Justicia ordenó la detención de tres integrantes de la familia. Entre ellos se encuentran el padre de la denunciante, acusado por abuso sexual agravado por el vínculo, otro de sus hijos y el efectivo policial señalado tanto por los abusos denunciados como por la paternidad biológica del menor.
El policía fue arrestado durante un procedimiento realizado en Palmira. Tras su detención, las autoridades le retiraron el arma reglamentaria y otros elementos vinculados a sus funciones, de acuerdo con los protocolos vigentes para este tipo de situaciones.
Según consta en el expediente, la víctima sostuvo que los abusos habrían ocurrido en reiteradas oportunidades a lo largo de varios años, incluso en circunstancias de especial vulnerabilidad. Ese testimonio fue considerado fundamental para impulsar nuevas medidas investigativas y solicitar las detenciones.
La causa continúa bajo estricta reserva judicial debido a la gravedad de los hechos denunciados y a la necesidad de proteger la identidad de las personas involucradas, especialmente la del menor de edad.
Mientras los tres acusados permanecen detenidos, la fiscalía trabaja ahora en determinar la cantidad exacta de hechos investigados y el grado de responsabilidad penal que podría corresponderle a cada uno de los imputados.
El caso ha generado un profundo impacto en el Este provincial y reabrió el debate sobre la importancia de la denuncia temprana y el acompañamiento institucional en situaciones de violencia y abuso dentro del ámbito familiar.


