El asesor del presidente fue el arquitecto del puente entre el legislador y el Gobierno. Ahora quedó en la mira, tanto de oficialistas como opositores.

Luego de que el senador de Unidad Federal Edgardo Kueider tratara de ingresar a Paraguay con 200 mil dólares que tenía sin declarar, las miradas apuntaron contra el asesor preferido de Javier Milei, Santiago Caputo, por el nexo que generó entre el senador y la Rosada.
Caputo fue quien sedujo a Kueider para que vote a favor de la Ley Bases y el paquete fiscal, y luego de esas tratativas lo impulsó como presidente de la comisión bicameral de fiscalización de los organismos y actividades de Inteligencia, cargo que finalmente quedó para Martín Lousteau.
Más adelante, también se lo barajó como posible candidato para ser embajador en Uruguay o para formar parte de la Comisión Técnica Salto Grande.
Consultado por el diario La Nación en agosto de este año, Kueider admitió que “una persona del Gobierno” le había ofrecido la presidencia de la bicameral, pero se negó a dar nombres. Finalmente, el legislador accedió a la presidencia de la comisión de Asuntos Constitucionales.
“No estoy de acuerdo con que cuando uno gobierna la oposición consista en sistemáticamente paralizar, boicotear u obstruir totalmente la acción del Gobierno, creo que eso nos lleva siempre a tirar para abajo”, opinaba de la gestión de Javier Milei.
Fuente: Mdzol


