El consumo en Mendoza sigue en retroceso y algunos sectores ya hablan de crisis profunda

El consumo en Mendoza sigue en retroceso y algunos sectores ya hablan de crisis profunda

La economía mendocina atraviesa un escenario de fuerte retracción del consumo y el impacto ya se siente con claridad en comercios, servicios y actividades vinculadas al mercado interno. Un relevamiento reciente sobre la actividad provincial muestra que varios rubros acumulan caídas sostenidas en ventas y advierten por el deterioro del poder adquisitivo de las familias.

Los sectores más golpeados por la caída del consumo

Entre los rubros más afectados aparecen:

  • Indumentaria y calzado, con fuertes bajas en ventas y comercios que dependen cada vez más de promociones y cuotas.
  • Electrodomésticos y tecnología, donde la combinación de tasas altas y pérdida de ingresos frenó las compras de bienes durables.
  • Gastronomía y salidas, un sector que continúa trabajando por debajo de los niveles previos al ajuste económico.
  • Materiales para la construcción y hogar, impactados por la menor actividad privada y la postergación de reformas o inversiones familiares.

En contraste, algunos segmentos vinculados a productos esenciales logran sostener parte de la demanda, aunque también muestran señales de desaceleración.

Menos poder de compra y consumo más defensivo

Empresarios y cámaras comerciales coinciden en que el cambio más notorio es el comportamiento del consumidor. Hoy predominan las compras pequeñas, la búsqueda de ofertas y la postergación de gastos considerados no indispensables.

La inflación acumulada de los últimos meses, junto con salarios que no logran recuperar poder de compra, modificó de manera profunda los hábitos de consumo de los mendocinos. En muchos hogares, el ingreso se concentra casi exclusivamente en alimentos, servicios y transporte.

Comercios con promociones permanentes

Ante este escenario, gran parte del sector comercial recurrió a estrategias defensivas para sostener ventas:

  • descuentos por pago en efectivo,
  • financiación en cuotas,
  • promociones semanales,
  • liquidaciones anticipadas,
  • y acuerdos con billeteras virtuales y bancos.

Sin embargo, comerciantes advierten que estas herramientas ya no alcanzan para revertir la caída de la demanda. En algunos casos, las ventas reales siguen por debajo de las registradas el año pasado, aun cuando los precios hayan aumentado.

Preocupación por el empleo y la actividad

El deterioro del consumo no solo afecta a los negocios. También genera preocupación por el empleo en sectores intensivos en mano de obra, como comercio, gastronomía y servicios personales. Desde cámaras empresarias señalan que muchas firmas están priorizando sostener planteles antes que invertir o expandirse.

A esto se suma el aumento de costos fijos, como alquileres, tarifas y financiamiento, que presiona especialmente sobre pequeñas y medianas empresas.

Qué esperan los comerciantes para los próximos meses

Las expectativas del sector siguen siendo cautelosas. Aunque algunos empresarios reconocen una desaceleración de la inflación, sostienen que todavía no se traduce en una recuperación del consumo. El principal reclamo apunta a una mejora del ingreso real de los trabajadores y a condiciones de financiamiento más accesibles para reactivar la demanda interna.

Por ahora, la radiografía del consumo en Mendoza muestra una economía donde el ajuste sigue golpeando fuerte y donde la recuperación todavía no logra llegar a los mostradores.

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