Golpe al discurso de la transparencia: Mendoza cayó al peor grupo del índice de responsabilidad fiscal

Golpe al discurso de la transparencia: Mendoza cayó al peor grupo del índice de responsabilidad fiscal

Un informe nacional ubicó a la provincia entre las jurisdicciones con menor nivel de cumplimiento en la publicación de información fiscal. La caída contrasta con el discurso de orden y eficiencia que el Gobierno provincial sostiene desde hace años.

Mendoza recibió una de las peores calificaciones del país en materia de transparencia fiscal.

Durante años, los mendocinos escucharon que la provincia era un ejemplo de administración eficiente y transparencia. Sin embargo, el último informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) muestra una realidad incómoda: Mendoza cayó al grupo de peor desempeño en el cumplimiento de las obligaciones de publicidad fiscal. El dato no demuestra que las cuentas públicas estén desordenadas, pero sí pone en duda otro aspecto fundamental de cualquier gestión: la transparencia con la que se administra el dinero de los ciudadanos.

Según el último informe elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), la provincia descendió al Grupo IV, la categoría correspondiente a los distritos con bajo nivel de cumplimiento de las obligaciones previstas por la Ley de Responsabilidad Fiscal. Además, el relevamiento marca una caída de 25 puntos respecto de la medición anterior.

El dato no pasa inadvertido.

Durante años, los distintos gobiernos provinciales, especialmente las gestiones encabezadas por Alfredo Cornejo, construyeron buena parte de su identidad política alrededor de la idea de una administración austera, ordenada y transparente.

Sin embargo, el informe de la ASAP plantea un escenario muy distinto.

Qué mide realmente el índice

El relevamiento no analiza si una provincia tiene déficit o superávit.

Tampoco evalúa el nivel de deuda pública.

Lo que mide es algo igualmente importante: qué tan completa, actualizada y accesible es la información presupuestaria y financiera que cada provincia pone a disposición de los ciudadanos, conforme a los estándares de la Ley de Responsabilidad Fiscal.

En otras palabras, el informe evalúa el grado de transparencia con el que cada administración permite controlar el uso de los recursos públicos.

Y allí Mendoza retrocedió de manera significativa.

Un retroceso difícil de explicar

La caída de 25 puntos sorprendió porque la provincia suele presentarse como uno de los ejemplos de buena administración dentro del país.

El descenso la ubicó entre las jurisdicciones con menor cumplimiento, un resultado que contradice uno de los principales argumentos utilizados por el oficialismo provincial para diferenciar su gestión de otras administraciones.

La oposición ya comenzó a utilizar el informe como evidencia para cuestionar la falta de información pública sobre la ejecución del gasto y distintos aspectos de la administración provincial.

Transparencia no es lo mismo que equilibrio fiscal

Uno de los errores más frecuentes al interpretar este tipo de informes es confundir transparencia con situación económica.

Una provincia puede mantener sus cuentas relativamente equilibradas y, al mismo tiempo, incumplir con las obligaciones de publicar información presupuestaria de manera completa o en tiempo y forma.

Eso es precisamente lo que señala el trabajo de la ASAP.

El problema no necesariamente está en cómo se administran los recursos, sino en cuánto de esa administración puede ser controlado por la ciudadanía.

Un llamado de atención para el Gobierno provincial

Más allá del debate político, el informe representa un llamado de atención.

La transparencia fiscal es una de las principales herramientas para fortalecer la confianza pública y permitir el control ciudadano sobre el manejo de los recursos del Estado.

Cuando una provincia retrocede en esos indicadores, inevitablemente aparecen preguntas sobre la calidad de la información disponible y la capacidad de la sociedad para auditar el uso del dinero público.

En un contexto donde los gobiernos exigen cada vez más esfuerzos económicos a los ciudadanos, la demanda de transparencia también se vuelve más alta.

Y, según el último informe de la ASAP, Mendoza tiene hoy un desafío importante para recuperar el terreno perdido.

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