Tras suspender las clases por el frío, ahora la Provincia anuncia obras en 140 escuelas: ¿no podían hacerse antes del invierno?

Tras suspender las clases por el frío, ahora la Provincia anuncia obras en 140 escuelas: ¿no podían hacerse antes del invierno?

El Gobierno de Mendoza aprovechará las vacaciones de invierno para reparar instalaciones de gas, calefacción y otros problemas edilicios en 140 establecimientos. La decisión abrió un interrogante entre docentes y familias: si los trabajos eran necesarios, ¿por qué se realizan recién después de que miles de alumnos pasaran días sin clases por las bajas temperaturas?

Luego de una semana marcada por la ola polar, las suspensiones de clases y las quejas por la falta de calefacción en numerosos establecimientos, el Gobierno provincial anunció un operativo de obras que alcanzará a 140 escuelas durante el receso invernal.

Los trabajos incluyen reparaciones generales, intervenciones en instalaciones de gas y mejoras en los sistemas de calefacción, con una inversión cercana a los 2.000 millones de pesos financiados con fondos provinciales.

La pregunta que quedó instalada

El anuncio fue bien recibido por las comunidades educativas.

Pero también dejó una pregunta difícil de evitar.

Si muchas de estas intervenciones eran prioritarias para garantizar calefacción y seguridad durante el invierno, ¿por qué no se realizaron antes del período de temperaturas extremas?

Durante varios días, miles de estudiantes permanecieron sin clases presenciales debido al intenso frío y a las dificultades que presentaban algunos establecimientos para mantener condiciones adecuadas.

La prioridad: no perder días de clase

La gestión de Alfredo Cornejo ha sostenido en distintas oportunidades una política orientada a reducir al mínimo la pérdida de jornadas escolares.

Ese criterio también se reflejó en otros momentos del calendario, como la organización de tareas de limpieza y desinfección tras los actos electorales para permitir que las escuelas retomen las actividades el lunes siguiente, evitando suspensiones.

Ahora, el propio Gobierno explica que aprovechará el receso para realizar obras “sin interferir con el desarrollo de las clases”.

¿Era inevitable esperar?

El subsecretario de Infraestructura Escolar, Carlos Daparo, sostuvo que el receso permite ejecutar trabajos de mayor complejidad y que las escuelas fueron seleccionadas tras relevamientos técnicos. También indicó que algunas obras continuarán durante el segundo semestre.

Sin embargo, el anuncio vuelve a poner sobre la mesa un debate que se repite cada invierno.

Especialistas en infraestructura educativa suelen señalar que muchas tareas de mantenimiento preventivo, como revisiones de calefactores, instalaciones de gas y reemplazo de equipos, pueden planificarse durante el receso de verano o distribuirse a lo largo del año para reducir el riesgo de llegar al invierno con establecimientos que requieran intervenciones urgentes.

Un antecedente que alimenta el debate

El propio Gobierno había informado en abril que había destinado fondos específicos para que las escuelas realizaran la puesta a punto de calefactores antes del invierno y que, además, ejecutaba un plan de obras de gas y calefacción para más de 700 establecimientos durante 2026.

Por eso, el nuevo operativo sobre 140 escuelas abre un nuevo interrogante: si existía un plan preventivo en marcha, ¿qué ocurrió para que, pocas semanas después, fuera necesario suspender clases por el frío y lanzar un operativo extraordinario durante las vacaciones?

Más que una discusión sobre obras

El debate ya no pasa solamente por las reparaciones.

También involucra la planificación.

Porque si el objetivo es que los alumnos no pierdan días de clase, la pregunta que hoy se hacen muchas familias es inevitable:

¿No era mejor llegar al invierno con las escuelas ya preparadas que reparar la calefacción una vez que el frío obligó a suspender las clases?

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