Mendoza: esto piensan los ciudadanos de la suba del boleto de colectivo

Mendoza: esto piensan los ciudadanos de la suba del boleto de colectivo

El Gobierno de Mendoza oficializó un incremento del 20% en el transporte urbano que regirá desde el próximo lunes 13 de julio, desatando una fuerte ola de rechazo entre los usuarios que ya no logran estirar los salarios frente al ajuste.

El Gobierno de Mendoza anunció, mediante una resolución de la Subsecretaría de Transporte publicada en el Boletín Oficial, un nuevo incremento del 20% en el valor del boleto que llevará la tarifa plana de $1.400 a $1.680 a partir del próximo lunes 13 de julio. La medida, que impactará de lleno en el Gran Mendoza y en el servicio del Metrotranvía, encendió inmediatamente las alarmas en la calle, donde los pasajeros habituales de colectivo manifestaron su absoluto rechazo y preocupación ante lo que consideran un golpe invivible para los castigados bolsillos populares.

“¡Ay no, me amargaste el día con eso, me amargaste el día, imaginate!”, exclamó con pura resignación una jubilada al ser consultada en una plaza céntrica por el fuerte impacto de la medida en su economía diaria. La mujer reflejó el sentimiento generalizado de una clase pasiva que, si bien mantiene ciertos descuentos, siente que los aumentos corren a una velocidad imposible de alcanzar por sus haberes mínimos, dejando en claro que la brecha entre los ingresos fijos y el costo de vida en la provincia se vuelve cada vez más insostenible.

El malestar social no tardó en replicarse entre los trabajadores y jóvenes que dependen exclusivamente de la red de colectivo para cumplir con sus obligaciones cotidianas, quienes tildaron la decisión oficial de “abuso” y “barbaridad”. “Está caro”, deslizó una joven visiblemente desanimada en una parada céntrica, exponiendo la crisis de un sistema que asfixia a los usuarios mientras las audiencias públicas técnicas del Ente de la Movilidad Provincial (EMOP) calculan tarifas técnicas que superan los $4.495.

Colectivos. Fuente: Mendoza Gobierno.

Para los adultos mayores, la situación es alarmante debido a la licuación de sus ingresos frente a la devaluación y la inflación. “Para nosotros los jubilados pagamos un poco menos, pero tengo que pagarlo; y no es tanto menos que me hacen”, protestó otra vecina sobre los beneficios vigentes, evidenciando que los descuentos escalonados ya no resultan suficientes para contener el impacto de la crisis en los sectores más vulnerables que utilizan el servicio de colectivo.

Para los trabajadores de los sectores más precarizados, la situación directamente adquiere tintes dramáticos y obliga a un replanteo forzado de los presupuestos familiares para poder asistir a los puestos laborales. “Para mí está caro, está muy caro; yo soy empleada doméstica y me tomo cuatro colectivos para viajar, es bastante porque son cuatro mil al día, todos los días”, relató una mujer con profunda preocupación, exponiendo las dificultades extremas de movilidad que enfrentan las trabajadoras de casas particulares de la periferia.

Colectivos. Fuente: X.

Haciendo cuentas rápidas frente a las cámaras, otro pasajero que esperaba en los paradores del centro calculó el alarmante costo mensual que implicará trasladarse hacia la capital mendocina una vez que se implemente la actualización paulatina en las validadoras de la tarjeta SUBE. “De ir y volver al centro, nada, son más de 5 mil pesos por día”, protestó el joven, reflejando el descontento de miles de estudiantes y operarios que ya no saben qué gastos recortar para sostener el uso del colectivo.

“Es un abuso para mí, es muchísimo, porque dicen que tienes que ir a tal esquina y es una banda”, protestó otra mendocina apuntando a las distancias urbanas y los costos de los tramos cortos. Desde el Ejecutivo provincial, en contraste, justificaron el desembolso argumentando que la tarifa real sin subsidios estatales debería costar $4.495,66 para mantener el equilibrio financiero, un número de laboratorio que contrasta con la realidad de los asalariados.

Colectivos. Fuente: Mendoza Gobierno.

Las críticas de los usuarios apuntaron también a las graves deficiencias estructurales de las frecuencias, las unidades saturadas en hora pico y las largas esperas en los barrios. “Tenían que mejorar un poco el servicio también, porque donde yo vivo tenés que salir una hora antes para que te alce el colectivo porque vamos todos hacinados; me parece una tomada de pelo que sigan subiendo si bien, como todos sabemos, los sueldos… el sueldo”, sentenció con indignación un vecino, sintetizando el generalizado reclamo por la falta de correspondencia entre el costo del pasaje y la devaluación salarial.

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