Un informe de la consultora Demokratia expone la pérdida de margen social en Mendoza, donde más del 66% de los encuestados afirma haber agotado su paciencia ante la crisis de la economía.
En los primeros días de julio, en los seis departamentos centrales del Gran Mendoza, un relevamiento de la consultora Demokratia expuso de forma drástica el deterioro en la percepción sobre la economía.
El estudio, realizado mediante 703 entrevistas presenciales, determinó que el 66,11% de los mendocinos considera agotado su margen de espera frente al rumbo de la economía.

Bajo esta premisa, solo un 14,78% de los encuestados manifestó estar dispuesto a aguardar hasta seis meses para percibir un alivio en la economía.
No obstante, un sector más minoritario, correspondiente al 12,97%, afirmó que sostendría su expectativa por un plazo de nueve meses o más en relación con la economía.
Por consiguiente, el panorama sobre el futuro resulta predominantemente negativo, dado que el 66,03% prevé que la coyuntura nacional continuará igual de mal en la economía.
De manera análoga, un 15,20% proyectó un escenario aún más desfavorable, mientras que apenas el 0,67% aguarda una mejora sustancial en la economía.
En este sentido, la capacidad para afrontar los gastos cotidianos refleja complicaciones severas, donde el 37,39% asegura que llega ajustado a fin de mes dentro de esta economía.
Por otra parte, un 15,13% requiere asistencia de terceros para cubrir sus necesidades básicas, y un 3,25% directamente no logra cubrir sus costos en la economía.

En contraste, el 40,59% indicó cubrir sus compromisos mensuales sin inconvenientes, dejando solo a un 3,64% con margen real de ahorro en la actual economía.
Asimismo, la percepción individual confirma este desgaste: el 73,91% define su realidad financiera personal como mala dentro del contexto general de la economía.
En última instancia, el desglose revela que un 20,17% evalúa su estado como bueno, frente a un 5,92% que lo califica derechamente como muy malo en la economía.


