Dos menores alojados en un centro de Mendoza participaron de una transmisión en vivo por streaming, donde se jactaron de ser sicarios y volvieron a poner bajo la lupa el uso prohibido de celulares.
Un nuevo escándalo sacudió al sistema de alojamiento de menores en Mendoza, luego de que se viralizara un streaming en la plataforma Kick donde dos presos confesaron delitos y exhibieron el uso ilegal de teléfonos celulares. Ante esta situación, las autoridades confirmaron una investigación administrativa para determinar responsabilidades sobre el hecho.
Durante la emisión digital, los jóvenes dialogaron con los conductores tras conectarse mediante OmeTV, exponiendo una peligrosa falla en los controles internos. Uno de los presos se identificó públicamente como el “tirador de la bicicleta”, un adolescente vinculado a tentativas de homicidio, generando gran preocupación respecto a la seguridad del establecimiento.
Lejos de ocultar su situación procesal, los implicados aprovecharon el espacio para hablar sobre guerras de bandas y consumo de drogas. Este nivel de exposición por parte de los presos volvió a evidenciar la vulnerabilidad de los centros de detención juvenil frente al ingreso clandestino de tecnología.

Este episodio posee una estrecha similitud con lo ocurrido a fines de julio, cuando otro grupo de adultos logró conectarse a un streaming desde el Complejo Penitenciario San Felipe. Tras aquel antecedente, el Servicio Penitenciario requisó dispositivos móviles y dispuso el traslado urgente de los presos involucrados hacia un módulo de máxima seguridad.
La reiteración de estas transmisiones clandestinas demuestra que el acceso a la conectividad continúa siendo un desafío crítico para las instituciones. Mientras la Justicia profundiza las pesquisas, el accionar de estos presos deja al descubierto la necesidad urgente de reforzar los controles en los lugares de encierro.


