El Registro Nacional de las Personas comenzó a emitir de forma progresiva una nueva credencial con chip y tecnología NFC, la cual incorpora mayores medidas de seguridad sin la obligación de reemplazar el documento actual si este se encuentra vigente.
El sistema de identificación argentino dio un paso significativo hacia la modernización con la llegada gradual del nuevo DNI fabricado en policarbonato, el cual incorpora un chip sin contacto y tecnología NFC para validar la identidad de forma segura.
Las autoridades aclararon que la renovación no es obligatoria para quienes ya poseen un DNI en vigencia, por lo que su reemplazo solo resulta necesario en casos de pérdida, robo, deterioro, vencimiento o modificaciones en los datos personales del titular.

Para gestionar este moderno DNI, los ciudadanos deben solicitar un turno previo a través de la aplicación Mi Argentina o acudir directamente al Registro Civil correspondiente a su domicilio para la toma de datos biométricos.
En cuanto a los costos establecidos por el organismo nacional, la emisión regular de este DNI tiene un valor de diez mil pesos, mientras que las alternativas exprés o de entrega inmediata poseen tarifas diferenciales más elevadas.
Una vez finalizado el procedimiento administrativo, el ejemplar definitivo del DNI es enviado al domicilio declarado o retirado en la oficina correspondiente, manteniendo una validez de quince años para los ciudadanos mayores de edad.

