A pesar de que el Gobierno eliminó el apartado sobre extranjeros para salvar la sesión en el Senado, la CGT, ambas CTA y organizaciones sociales se movilizarán este jueves para exigir que se frene de manera integral la Ley de Tierras.
Las centrales sindicales y los movimientos sociales confirmaron que mantendrán firme su convocatoria al Congreso de la Nación para expresar un rechazo absoluto a la iniciativa oficialista. Aunque desde el Poder Ejecutivo intentaron destrabar la negociación legislativa retirando el capítulo más controvertido, las cúpulas gremiales señalaron que los reclamos van mucho más allá de un punto en particular y exigen que se archive en su totalidad la reformulada Ley de Tierras.
En las filas de la CGT aseguraron que la protesta pactada para las 14 horas de este jueves sigue en pleno pie de marcha. Para la conducción obrera, la baja de la cláusula de venta a capitales extranjeros no repara el daño estructural que causaría el proyecto, por lo que sostienen que es imprescindible manifestarse en la calle para evitar cualquier avance de esta severa modificación de la Ley de Tierras.
Por su parte, el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) se sumará a la marcha a partir del mediodía denunciando que el texto actual conserva aspectos fuertemente lesivos para la sociedad. Los dirigentes de este espacio de gremios “duros” alertaron sobre los mecanismos de desalojos exprés para inquilinos y comunidades originarias, las trabas a las expropiaciones estatales y la modificación de la norma sobre incendios, puntos que consideran inaceptables dentro de la Ley de Tierras.
En la misma línea se expresaron la CTA Autónoma y la UTEP, cuyos referentes ratificaron la necesidad de construir una jornada de lucha masiva frente al Palacio Legislativo. Las organizaciones sociales advirtieron que los cambios de último momento introducidos por el oficialismo son apenas una maniobra táctica que no altera la esencia regresiva de la propuesta, por lo que reiteraron la convocatoria frente a lo que ven como un intento de avasallar derechos mediante esta controvertida Ley de Tierras.
La postura unificada del arco sindical quedó expuesta durante una conferencia de prensa compartida entre el triunvirato de la CGT y las autoridades de las dos centrales CTA. Allí, los dirigentes denunciaron públicamente que flexibilizar los topes de propiedad y desregular el territorio nacional implica “ponerle un cartel de venta al país” en beneficio de unos pocos millonarios, ratificando su plan de lucha para frenar definitivamente el tratamiento de la Ley de Tierras.


