Diputados y senadores provinciales evaluaron el estado de la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil. Analizaron la infraestructura, los fondos necesarios y los programas de reinserción, confirmando que ya existen espacios para alojar a menores desde los 14 años.
Con su reciente conformación, la Comisión Bicameral de seguridad visitó las instalaciones de la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil, el histórico ex COSE. La intención de los legisladores fue evaluar de primera mano el estado edilicio y el funcionamiento del lugar, teniendo en cuenta que la aplicación del nuevo Código de Procedimiento Penal Juvenil provincial es inminente.
El titular del grupo parlamentario, el diputado Germán Gómez, hizo hincapié en la necesidad de revisar las inversiones que se hicieron y los problemas estructurales que todavía sufren los pabellones. Planteó que hay que observar cómo la institución se va a adaptar a la flamante ley, adelantando que el debate por el presupuesto será un punto central para garantizar que el recinto logre los niveles de seguridad y modernización exigidos. Para el legislador, esta transición tiene que encararse como una política de Estado que responda a la Ley Nacional 27.801.

Durante la recorrida, se constató que actualmente conviven allí 47 jóvenes de distintos puntos de Mendoza, repartidos en sectores según lo complejas que sean sus causas. Frente al desafío que trae la normativa, que contempla alojar a chicos de entre 14 y 18 años, el senador Néstor Majul aclaró el panorama para llevar tranquilidad y dar certezas sobre la seguridad del alojamiento. Explicó que si bien hoy no hay menores de 14 años internados, el espacio ya cuenta con un pabellón preparado y adecuado especialmente para recibirlos.
Más allá de reconocer el desgaste histórico que arrastran los edificios y de admitir que las mejoras profundas van a demorar, los legisladores se llevaron una impresión muy buena del área enfocada en la resocialización. Pudieron charlar con algunos de los chicos y destacaron los talleres de oficios, que brindan herramientas valiosas para darles mayor seguridad a la hora de buscar trabajo en el futuro. Majul valoró que casi todos están aprendiendo algo, al punto que justo ese día un joven se iba del lugar con una capacitación en cocina y un horno pizzero para arrancar su propio emprendimiento.

Antes de retirarse, desde la comisión parlamentaria se comprometieron a no descuidar el tema y a mantener un seguimiento constante sobre el funcionamiento de la institución. El propósito de este monitoreo es garantizar que la transición hacia el nuevo régimen penal juvenil se realice de forma ordenada, resguardando en todo momento la seguridad tanto de los jóvenes internados como del personal que trabaja allí a diario.


