Un reciente sondeo provincial de DC Consultores expone el profundo desgaste político del mandatario. La gestión es calificada de desgastada o estancada por la gran mayoría de los encuestados, quienes ya proyectan un cambio de matriz productiva y mayor seguridad.
Una encuesta de la firma DC Consultores realizada de forma digital en la provincia de Mendoza encendió las alarmas en el oficialismo local al revelar que el 66% de los ciudadanos le diría un adiós definitivo a Alfredo Cornejo. El minucioso estudio de opinión pública, que relevó un total de 1.137 casos a través de dispositivos móviles entre el 28 de junio y el 1 de julio, expone un escenario de marcado desgaste para la figura del actual mandatario provincial en el tramo final de su administración.
El dato más contundente y adverso para el Ejecutivo surge de una consigna interactiva donde la consultora planteó el escenario hipotético de que el gobernador se encontrara en un barco a punto de zarpar, invitando a los participantes a elegir su frase de despedida hacia Alfredo Cornejo. Frente a esta propuesta, un tajante 50,7% de los entrevistados optó por la drástica variante “menos mal que te vas, te pido un favor… no vuelvas más”, a lo que se sumó un 15,3% que eligió la opción “chau Alfredo, si volvés te esperan los trámites de jubilación”.
En la vereda opuesta del espectro político, los núcleos de acompañamiento directo al oficialismo se mostraron notablemente reducidos al evaluar la proyección del gobernador Alfredo Cornejo. Solamente un 23,8% de los consultados se inclinó por una respuesta moderada al manifestar “gracias Alfredo, ya era hora de que te tomes unas vacaciones, te esperamos en otro rol”, mientras que apenas un exiguo 10,2% seleccionó la alternativa más afectuosa y nostálgica del cuestionario: “te vamos a extrañar, volvé cuando quieras”, evidenciando la marcada pérdida de fidelidad en su base electoral histórica.

Al momento de calificar el desempeño de la administración que encabeza Alfredo Cornejo, el panorama general para las huestes oficiales continúa siendo predominantemente crítico y cuesta arriba. Un 39,4% de los ciudadanos definió la gestión actual bajo el concepto de “desgastada”, en tanto que un 31,5% prefirió catalogarla como “estancada”, estructurando entre ambos indicadores un preocupante 70,9% de valoraciones netamente negativas. Por el contrario, un 21% de la muestra ponderó el proceso como “ordenada” bajo la premisa de que “había que hacer esto aunque nos duela”, y un marginal 8,1% la visualiza como una etapa de transición positiva hacia el año electoral 2027.
Esta percepción desfavorable respecto al entorno comandado por Alfredo Cornejo se replicó con fuerza al pedirle a los entrevistados que definieran al Gran Mendoza con una sola palabra descriptiva. Los términos con mayor índice de menciones y dominancia absoluta en el procesamiento de datos fueron “atrasada” e “inseguridad”, seguidos de cerca por conceptos alarmantes como “estancada”, “pobreza”, “desigualdad” y “desorden”. En contraposición a esta marcada tendencia, la única palabra de carácter positivo que logró emerger de forma nítida en el mapa de coincidencias de los encuestados fue “ordenada”.

De cara al recambio institucional del año 2027, el electorado mendocino empieza a estructurar demandas muy específicas que se alejan del modelo que personifica Alfredo Cornejo. Ante la consulta sobre qué características prioritarias debe reunir el próximo gobernador, el 35,6% exigió que el orden establecido sea “un piso y no un techo”, demandando políticas activas para atraer inversiones privadas y transformar la matriz productiva. Asimismo, el 33,7% de los encuestados reclamó “capacidad para romper el molde” frente a la burocracia estatal, mientras que el 17,9% solicitó salir de los esquemas tradicionales y solo un 12,8% valoró la sintonía directa con el Gobierno nacional.


