El futbolista Lisandro Martínez utilizó sus redes sociales para expresar su rechazo a las modificaciones que el Gobierno Nacional buscaba implementar en la normativa sobre propiedad rural.
El defensor de la Selección Argentina se manifestó públicamente en contra de la flexibilización en la venta de campos a capitales extranjeros que promueve el oficialismo. A través de sus historias de Instagram, el jugador oriundo de Gualeguaychú reposteó un contenido audiovisual con paisajes naturales del país acompañado por la frase “¡Las tierras argentinas no se venden!”, marcando una postura contundente frente al debate de la Ley de Tierras.
La regulación actual establece un tope máximo del 15% para el dominio o posesión de predios rurales en manos extranjeras a nivel nacional, provincial y municipal, prohibiendo que una misma nacionalidad supere el 30% de ese cupo. En un principio, el proyecto impulsado por el Gobierno proponía eliminar por completo estos límites, aunque negociaciones posteriores buscaron fijar el techo en un 25% en el marco de la Ley de Tierras.
El mensaje de “Licha” se difundió en la previa de la definición parlamentaria en el Senado, en un clima de creciente tensión política y social. La manifestación del deportista coincidió con el rechazo frontal expresado por diversos gobernadores e intendentes de distintas regiones de la Argentina respecto a la flexibilización de la Ley de Tierras.
Frente a la falta de consensos en la Cámara alta y la resistencia territorial de los mandatarios, el bloque oficialista debió dar marcha atrás con su propuesta original. Para evitar un estancamiento en el tratamiento del paquete normativo sobre propiedad privada, el Poder Ejecutivo optó por postergar de forma completa el capítulo referido a la Ley de Tierras.

De esta manera, la sesión legislativa se centrará exclusivamente en los apartados que reunieron consenso, como las modificaciones en expropiaciones, escrituración, desalojos y la Ley de Manejo del Fuego. No obstante, la intervención de figuras del deporte volvió a poner en primer plano el interés público alrededor del futuro de la Ley de Tierras.


