El Senado dio luz verde a una reforma que elimina la tarifa diferencial generalizada para casi toda la provincia, limitando el beneficio únicamente a los sectores de extrema vulnerabilidad.
La modificación al régimen de Zona Fría aprobada por el Senado cayó como un baldazo de agua fría para los bolsillos mendocinos, ya que el descuento automático en las facturas de gas dejará de aplicarse de forma masiva.
Con este nuevo esquema, el departamento sureño será el único rincón del territorio provincial que logrará conservar la bonificación tarifaria dentro de este marco de Zona Fría.
Quedarán afuera del beneficio automático el Gran Mendoza, el Valle de Uco, la Zona Este y San Rafael, revirtiendo una ampliación que en su momento había sumado a millones de usuarios en todo el país bajo el paraguas de la Zona Fría.

A partir de ahora, la asistencia estatal se transformará en un subsidio estrictamente focalizado, apuntando exclusivamente a aquellos hogares que logren acreditar una verdadera vulnerabilidad dentro de lo que contempla la ley de Zona Fría.
Para poder acceder a la ayuda, las familias deberán demostrar ingresos que no superen las tres Canastas Básicas Totales, un requisito indispensable para mantener la tarifa diferencial de Zona Fría.

De todos modos, la normativa contempla excepciones directas para casos específicos, como contar con un Certificado de Vivienda Familiar, tener un veterano de Malvinas en el hogar o presentar el CUD, manteniendo así un resguardo social en medio de este reordenamiento de la Zona Fría.


