Guaymallén: explicaciones oficiales tras el desborde del arroyo Fernández

Guaymallén: explicaciones oficiales tras el desborde del arroyo Fernández

Las autoridades provinciales aclararon que el cauce colapsó por la magnitud excepcional de las lluvias, dado que su infraestructura no está diseñada para descargas aluvionales.

El violento temporal que azotó a Guaymallén durante el fin de semana generó graves anegamientos y despertó el reclamo de los vecinos directamente afectados por el agua. Frente a esta situación de emergencia, el Departamento General de Irrigación emitió un comunicado oficial para detallar las causas del desborde en el arroyo Fernández, remarcando que la descomunal descarga aluvional superó ampliamente cualquier previsión estructural del cauce.

En este sentido, los especialistas técnicos explicaron que el volumen de la corriente excedió los cálculos para los cuales fue diseñada originalmente dicha infraestructura. De hecho, desde el Departamento General de Irrigación subrayaron que este canal está previsto exclusivamente para conducir agua de riego hacia las áreas productivas y no para soportar precipitaciones extremas, aclarando también que el lecho había sido debidamente saneado durante la corta anual y que toda la basura observada fue arrastrada por la propia fuerza de la creciente.

Inundaciones en Guaymallén. Fuente: Gentileza.

Por otro lado, el foco del conflicto vecinal se centró en una compuerta ubicada sobre la Ruta N° 20, en el sector medio del sistema encadenado Chachingo, Fernández y Tulumaya. Para despejar las críticas que circularon en distintos medios metropolitanos, el Departamento General de Irrigación confirmó que esta barrera se mantuvo cerrada de forma deliberada con el único objetivo de frenar el avance descontrolado del caudal hacia sectores más vulnerables.

Como resultado de esta maniobra de retención, las viviendas ubicadas a 100 metros a la redonda de las compuertas sufrieron inundaciones temporales hasta que los propios pobladores lograron abrirlas cerca de las 4 de la mañana. No obstante, las autoridades del Departamento General de Irrigación advirtieron que, si los vecinos hubieran conseguido destrabarlas a la medianoche como intentaron en un primer momento, el barrio Viñas del Carril, situado a seis kilómetros de distancia, se habría inundado por completo, exponiendo a esas familias a un peligro verdaderamente extremo al recibir toda la furia de la tormenta.

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