Impedida de votar de forma virtual durante una gestación de alto riesgo, la senadora impulsa cambiar el reglamento del Senado para no privar a las provincias de su representación.
Luego de la controversia generada durante el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en la Cámara Alta, la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti presentó formalmente un proyecto de ley para modificar el reglamento del Senado de la Nación. La iniciativa busca que, de manera exclusiva, aquellas senadoras que presenten una contraindicación médica explícita para viajar por cursar un embarazo de riesgo puedan sesionar y emitir su voto de forma remota mientras se mantenga la restricción médica.
El proyecto impulsado por Anabel Fernández Sagasti contempla un estándar estrictamente delimitado y objetivo: la presentación de la certificación médica correspondiente que acredite el riesgo del embarazo y la imposibilidad de traslado. La legisladora enfatizó que esta medida no representa una puerta abierta para cualquier tipo de solicitud de ausentismo, sino una excepción puntual diseñada para asegurar que la distancia geográfica o una complicación médica no priven a una provincia de su voz en votaciones clave.
La necesidad de esta reforma reglamentaria cobró impulso tras lo ocurrido en la sesión del jueves pasado, cuando la autorización para que la senadora votara a distancia, mientras transita la semana 32 de un embarazo de alto riesgo, fue enviada a comisión a mano alzada y sin debate previo, al ser agrupada con la solicitud de otro legislador accidentado. Sobre este episodio, Anabel Fernández Sagasti señaló que se encontraba conectada a la sesión con la intención de explicar su situación y que se enteró en tiempo real del pase a comisión de su decreto de autorización.
Asimismo, la iniciativa fundamenta su viabilidad en los antecedentes inmediatos de la Cámara Alta, donde las sesiones virtuales se implementaron de manera sostenida durante la pandemia con el respaldo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Según remarca el planteo de la senadora por Mendoza, el cuerpo legislativo ya demostró contar con la capacidad técnica y operativa para sesionar a distancia cuando existe la determinación de resguardar el ejercicio democrático.
La propuesta busca sentar un precedente institucional de alcance federal para las futuras composiciones del Congreso de la Nación. De acuerdo con lo expresado por Anabel Fernández Sagasti, el objetivo de fondo supera la coyuntura de su banca personal y apunta a evitar que en el futuro cualquier senadora, sin importar su pertenencia política o la provincia a la que represente, deba verse obligada a elegir entre el cuidado de su embarazo y el mandato popular otorgado por sus votantes.


